Colaboración de MATHIEU
Reims, ¿sólo ciudad de la consagración de los Reyes? Un artículo sobre la ciudad en la cual vivo, lo que no es original; ahora bien hay muchas cosas tan interesantes como la famosa catedral que tengo que contaros.
Reims es una ciudad al noreste de Francia, a alrededor de 130 km de París. Es la mayor ciudad de la región Champagne-Ardenne, aunque no es capital de su departamento: la Marne, por causas históricas.
La gente que conoce mi ciudad siempre me dice: ¡ahh! la ciudad de la gran Catedral, sí es verdad: La Cathédrale Notre Dame de Reims, es una catedral de culto católico romano cuya patrona es la Virgen Maria.
Fue construida en el siglo XIII, y es uno de los edificios góticos de mayor importancia en Francia, tanto por su extraordinaria arquitectura como por su riquísima estatuaria; por eso, fue incluida en 1991 en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La ciudad de Reims siempre hace lo máximo para poner de relieve su patrimonio cultural así que recientemente, hubo una iluminación de la catedral, para recrear diferentes épocas que la formaron a lo largo del tiempo (acontecimientos históricos o estado estético de la catedral en un momento dado, o sea por ejemplo una imagen de la catedral cuando fue pintada), y esas manifestaciones culturales tienen mucho éxito, en Francia por supuesto, pero también en toda Europa.
Tenemos una plaza mayor que se llama Place Drouet d’Erlon (este nombre procede de un famoso mariscal que hizo la Revolucion Francesa especialmente), como dentro de todas las ciudades, un lugar donde se puede beber o comer lo que queremos, un lugar dónde hay mucha gente para hacer fiestas. Pero también, tenemos una calle donde hay muchas tiendas de ropa, de decoraciones y todo lo que sea, obviamente al lado de la plaza mayor.
En Reims, hay una segunda plaza muy importante, que se llama Place Royale. Interesante porque es una herencia del Imperio Romano. Efectivamente, esta plaza fue «El FORUM» romano, es decir un espacio público donde los ciudadanos romanos realizaban comúnmente su vida social.
Personalmente, lo que prefiero en Reims, es su increíble verdor, gracias a todos sus parques, como el parque Champagne o el parque de la Pâte d’Oie donde hay mucho espacio, muchas fuentes, juegos para los niños etc.
Ahora tengo que hablar de la gastronomía que procede de Reims. No puedo escribir un articulo sobre mi ciudad sin hablar del Champagne (el verdadero Champagne, no el cava).
El Champagne es un tipo de vino espumoso elaborado conforme al método champenoise en mi región: la Champagne. Se trata generalmente de un vino blanco, aunque también existe el champán rosado, que se elabora a partir de varios tipos de uva, la mayor parte tintas.
El Champagne es una denominación de origen controlada lo que garantiza ciertas indicaciones geográficas francesas para el vino (pero no solo el vino, el queso también por ejemplo), así que de acuerdo con la ley francesa es ilegal producir y vender un producto bajo una denominación controlada, por eso los españoles no pueden utilizar Champagne sino cava para significar esta bebida. El hecho de que el mejor Champagne proceda de mi región cuesta también en este prohibición, porque no se puede hablar de algo tan diferente por el sabor…
Reims es la sede de numerosas Maisons de Champagne (aprox.: sede de las empresas de Champagne), como Tattinger-Irroy, Henri Abeley o Louis Roederer, el prestigio de mi ciudad procede de estes sedes.
¿Conocéis el famoso Biscuit Rose de Reims (galleta rosa de Reims, literalmente)? Es una galleta aromatizada con vainilla, cuyo color viene del carmín, un colorante natural que sirve para esconder las manchas negras debidas a la vainilla. La costumbre es remojar la galleta en una copa de Champagne para reblandecerla, y así es una delicia.
Por fin, el famoso pan de especias (aprox: alajú) ¡¡procede de Reims!! Hecho tradicionalmente de una masa a base de almendras, pan rallado y tostado, especia fina y miel bien cocida.
Aquí esta una receta para vosotros (hay muchas recetas, aquí doy mi receta favorita):
- 325 gr de miel, preferentemente de castaño o de pino
- 15 cl de leche
- 250 gr de harina integral
- 8 gr de levadura quimica
- 50 gr de almendra en polvo
- 9 gr de bicarbonato
- 1 cucharilla de cada uno de los siguientes ingredientes: jengibre, anis estrellado, canela y cardamomo
- 1 ralladura de naranja y de un limón no tratados (yo las encuentro desde hace poco en Hipercor y Supercor)
- 1 huevo
- 1 pellizco de sal
Se pone a calentar el horno a 170º arriba y abajo o programa para levantar masas que incorporan levaduras.
Se calienta muy suave la miel con la leche, cuando llegue a ebullición se retira del fuego.
En un bol se mezcla la harina, la levadura, se mezcla bien y se va añadiendo mientras se mezcla la almendra, el bicarbonato, las especias, las ralladuras y la sal.
Una vez mezclado se pone la mezcla de miel y leche, se mezcla bien y se incorpora el huevo.
Usar un molde de plumcake, si es de silicona no hace falta hacer nada, si es de metal, hay que pincelarlo de mantequilla y poner harina. Se introduce en el horno 35-40 minutos.
Se saca del horno y se desmolda. Lo mejor es ponerlo en papel aluminio, bien sellado y dejarlo reposar 24 horas como mínimo antes de degustarlo. Es un pan que gana en potencia con el tiempo.
El pan dura una semana sin problemas, pero la verdad es que en casa dura solo 2 ó 3 días.
¡No olvidad! El pan de especias se combina muy bien con el Foie-Gras (cada vez los españoles creen que es pate), añadís un confit de higo y seguramente tengáis explosión de sabores.
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