El cuidado de tu barbacoa garantiza una vida útil más larga

Con la llegada de las temporadas calurosas, nada grita más verano que las reuniones familiares y con amistades, siendo un punto importante la comida, y qué mejor forma de combinar ambas actividades que con la barbacoa. Esta es una herramienta que ha ganado popularidad en los últimos años gracias a la facilidad que tiene para cocinar, sin que la persona encargada se pierda de la diversión. Muchas personas buscan comprar barbacoas baratas que ofrecen todas las cualidades de los modelos más costosos, pero sin tener que hacer una gran inversión, especialmente si solo se utilizaran durante una temporada.

Después de utilizarla, es importante tener una buena rutina para limpieza de la barbacoa, ya que de esta forma garantizamos el funcionamiento óptimo de la misma por más tiempo. Algunas veces hemos escuchado que mientras más brasa o grasa se acumule en la parrilla mucho más sabor se tendrá al cocinar, pero esto es un error que no todos conocemos y es importante. Si te fijas en algún restaurante donde tengan barbacoa, verás que la limpieza de la misma es importante, ya que cuando se quema la grasa acumulada, se puede generar más humo del deseado, dañando la comida.

Se recomienda una limpieza a fondo cada vez que terminemos de utilizarla, garantizando un perfecto funcionamiento en la próxima ocasión. También debemos prestar atención a los ahumadores, los que se necesitan limpiar para evitar la acumulacion de olores. Sin importar el precio de la barbacoa, si la mantenemos en buen estado podemos aprovecharla al máximo. La grasa y aceites de los alimentos se ponen malos, especialmente con el calor, por lo que al tener grasa rancia acumulada, se puede tener malos sabores en la comida, algo que definitivamente no queremos.

Puedes cubrir la parrilla y los ahumadores con papel de aluminio, carbonizando el calor que genera, haciendo un poco más sencilla la limpieza, un consejo muy escuchado entre los amantes de las barbacoas, aunque con esta cobertura puedes dirigir el aire caliente hacia otras partes, pudiendo afectar el diseño y funcionamiento de la barbacoa. Debemos cuidar la barbacoa de los agrietamientos, que producen hollín y otros productos de la combustión, pudiendo caer y afectar la comida. Si el metal de tu artefacto comienza a agrietarse puedes tomar una espátula y eliminarlo.

También es necesario tener las herramientas necesarias para realizar la limpieza profunda al finalizar el uso. Puedes tener una espátula, guantes, cubo, cepillo de alambre, algunas esponjas y si tienes espacio una manguera, combinado con productos especializados que cuiden las diferentes superficies de tu barbacoa. Primero se debe limpiar la zona donde está el carbón o la leña, siendo suficiente solo recogerla con un cepillo. Segundo debes limpiar las rejillas o la parrilla, los que acumulan mayores cantidades de grasa quemada y adherida que pueden ser difíciles de retirar. Todas las piezas de nuestra barbacoas debemos limpiarlas con la protección adecuada, evitando posibles accidentes o cortaduras. Utiliza al máximo tu barbacoa sin preocuparte por una limpieza tediosa.